Para conseguir un concreto compacto, eliminando sus huecos y para
que se obtenga un completo cerrado de la masa, hay varios sistemas de
consolidación. El picado con barra, que se realiza introduciéndola
sucesivamente, precisa concretos de consistencias blandas y fluidas y
se realiza en obras de poca importancia resistente. La compactación por
golpeo repetido de un pisón se emplea en capas de 15 o 20 cm de espesor
y mucha superficie horizontal. La compactación por vibrado es la
habitual en concretos resistentes y es apropiada en consistencias
secas.
El vibrador más utilizado es el de aguja, un cilindro
metálico de 35 a 125 mm de diámetro cuya frecuencia varía entre 3.000 y
12.000 revoluciones por minuto. La aguja se dispone verticalmente en la masa
de concreto fresco, introduciéndose en cada tongada* hasta que la punta
penetre en la capa anterior y cuidando de no tocar las armaduras pues
la vibración podría separar la masa de concreto de la armadura.
Mediante el vibrado se reduce el aire contenido en el concreto sin
compactar que se estima del orden del 15 al 20% hasta un 2 al 3% después
del vibrado.
*Capa, porción de una cosa que se extiende sobre otra.